lunes, 14 de junio de 2010

Ella

Llámenme un romántico, un iluso, un soñador... Sinónimos se me ocurren miles, no me importa. La busqué por dos años, dos largos años, después de haberla pensado otros tantos larguísimos ocho años. Nunca la olvidé. Fue mi primer amor, no me atrevo a decir si fue mi gran amor, pero fue la primera mujer a quien toqué, la primera mujer a quien besé. Las que vinieron después fueron una imitación, un burdo intento de copiar sus senos suaves y redondos, su entrepierna tibia y sus besos húmedos. Y su sonrisa. Y su forma de ser. Cuando terminó conmigo me volví casi loco, pero nunca se lo demostré. Tuve la madurez y el orgullo de hacer como que no me importaba, mientras por dentro me consumía de celos al verla con otro. Quería que fuera mía de nuevo, nunca se lo dije. Ahora me arrepiento. Con el tiempo traté de olvidarla. A veces me imaginaba que me la encontraría de casualidad en el centro, que la abrazaría y le diría que la he estado esperando y que todo volvería a ser como antes, o mejor que antes, pero nunca la vi. Me casé con una mujer preciosa, me imagino que me enamoré y por eso me casé, pero a ella, a la primera, nunca la olvidé. Hace dos años empecé a buscarla de nuevo, no sé porqué. Me imagino que es porque nunca cerramos nuestro ciclo, o quizás sólo quería saber cómo estaba, asegurarme de que su vida iba bien y de que era feliz. No la encontré en facebook, ni en Hi5 ni en ninguna red social. Ninguno de los amigos que alguna vez tuvimos en común sabía de ella. Parecía que la tierra se la hubiera tragado. Agregué a cientos de mujeres con algo de su nombre, una combinación de su primer nombre y su segundo apellido, o sus dos nombres, o sus dos apellidos... Cualquier cosa que se me ocurriera que pudiera ser ella. Envié mil correos inventados por mí, con la esperanza de que alguno me respondiera diciéndome: sí, soy yo... Pero nunca llegaron, hasta hace un mes. Se me ocurrió poner su nombre completo, una vez más, en google. Había un enlace que ponía su nombre completo, que ya había visto las miles de veces que la busqué, pero nunca escribí a ese correo electrónico porque pensaba que no era ella. No perdía nada. Le escribí preguntándole si era ella. Pasaron dos días sin respuesta. Cuando llegué a mi trabajo, lo recuerdo bien, ese día jueves, y abrí mi correo electrónico, me dió vértigo de ver en la bandeja de entrada una respuesta con sus nombres y sus apellidos. Me tomé la cabeza con las manos, sonreí como un niño y con manos temblorosas leí lo que me había escrito. Era ella. ¡Era ella! Quería gritarlo, quería saltar, quería explotar de felicidad. Ella...

Y ahora ha pasado un mes desde eso... Y todo ha cambiado tanto. Hemos hablado a diario por messenger pero todavía sin vernos en persona, sólo por la cámara. Queremos conocernos de nuevo antes de una cita física. Yo no necesito conocerla más, es la misma que recordaba, sólo que ella no se da cuenta. Sus ojos y sus gestos siguen siendo los mismos diez años más tarde, su sonrisa sigue siendo luminosa, incluso su pelo es tal cual como recuerdo, después de haberle pasado mis dedos por él veces infinitas. Casi no trabajo por estar pendiente de sus respuestas a mis correos y ansío los momentos en que estoy solo para hablar con ella por teléfono. Nos hemos contado nuestras vidas y a pesar de que han pasado tantos años, me sigue gustando. Hace cosa de 3 semanas que mi esposa me nota raro. Dice que ya no la miro, que parezco feliz, pero de una felicidad ajena. No soy capaz de tocarla, no siento deseo y se ha dado cuenta de mi alejamiento. Mi esposa es hermosa, pero no es ella, y me da tristeza pensar lo que le estoy haciendo y planear un futuro en que mi esposa no existe en el mapa, solo ella. Sé que alguien saldrá muy dañado de todo esto. Quizás sea mi mujer, quizás sea yo... Pero quiero correr el riesgo.

Hoy hablaba con mi mejor amigo sobre esto y sobre los problemas que me ha traído en mi matrimonio. Me dijo que era un tonto, un romántico, un soñador, un iluso. Ella no es real, me dijo, en cambio tu esposa sí. Me dijo que si quería una aventura, podía meterme con la secretaria de la oficina, que me tiene ganas desde hace tiempo. Mi amigo no entiende. No es la aventura. A ella no la quiero para una noche de cama. En realidad no sé que quiero, pero la quiero a ella, conmigo, para siempre, como debió de ser siempre. He esperando demasiado tiempo. Le dije a mi amigo, para cambiar el tema con una broma, que la secretaria estaba demasiado flaca. Me respondió que flaca y todo tiene mucha más carne que los zumbidos de ella en el messenger. Me dieron ganas de romperle la cara.

8 comentarios:

Claudia Canifru dijo...

Lo encontré lleno de "ripios", como que costó que saliera, se repiten palabras, algunas están de más.

Encontré genial la respuesta - al final- del amigo, eso de los zumbidos del msn.

Saludos.

Kate dijo...

El relato está bueno, sin embargo me sonó escritura de mujer, precisamente por el uso de tantos adjetivos y exceso de detalles. Estoy de acuerdo con Claudia que algunas palabras están de más.

Sin emabargo el relato es muy interesante, la historia es bonita... y uno se queda esperando cuál será la decisión final... excelente.

patch-blue dijo...

me dio pena, pobrecito, esas cosas pasan, te enamoras de alguien, primer amor y eso, y despues la vida se va por otro lado y quedas enganchado como la siempre. me gusto como contaste la historia, pero me parecio un poco de novela rosa, me refiero al lenguaje, muy meloso en algunas partes, muy de mina, pero no por lo que el tipo hacia sino por como lo decia. el transfondo (o trasfondo?) es otra cosa, se siente el drama del hombre de haber"la" encontrado despues de tanto tiempo y la encrucijada en que se encuentra, obvio que no busca solo un cuento pasajero, va mas alla que eso. en ese sentido la historia muestra esa deseperacion y esa esperanza de poder re-vivir la historia, y la culpa que trae consigo.
Bueno Maca!!! abrazo.

Nina Giordano dijo...

Mmmmmm, Maca, entiendo la idea en general, sin embargo me sigue pareciendo escrito por una mujer, aunque sé que casos así pueden existir. Quizás esperaba algo menos "dulce" jejejeejeje
Un abrazo =)

M dijo...

Gracias Claudia. La verdad es que lo escribí en 5 minutos, no me costó nada, pero no quedé satisfecha tampoco 100% :) quizás es lo que dices, lo releeré.

M dijo...

Gracias Kate! revisaré de nuevo el exceso de palabras :D

abrazos!

M dijo...

Gracias Blue! Las respuestas te las dí por privado, gracias de nuevo por tu comentario! cariños ;)

M dijo...

Nina: jejeje gracias... sabes, igual quería salir del hombre "vaca, fuerte, macho, etc"... pero quizás me excedí :P

lo tendré en cuenta. Besos!