domingo, 21 de febrero de 2010

Soñando

Ella nació cerca del mar en una ciudad no muy grande. Muchas veces soñó en cambiar de decorado, pero siempre imaginó vivir al lado de una playa, en un lugar tranquilo, aunque cerca del bullicio de una ciudad. Nunca imaginó que acabaría viviendo en una gran ciudad, en el centro de un país pequeño, pero lejos del mar. Echa de menos el salitre y el frescor de la brisa marina, pero a cambio tiene parques y bosques. Al final se trata sólo de un cambio de colores, azul por verde, rojo o marrón dependiendo de la estación.
De niña también soñaba con hablar muchos idiomas y recorrer mundo. Ese sueño sí lo cumplió, aunque sólo en parte, siempre habrá cientos de idiomas por aprender y miles de sitios por conocer. La vida es demasiado corta para cumplir todos sus deseos y por eso hay que elegir y eso siempre se le ha dado mal, a ella le cuesta estar segura de sus decisiones y por eso, a menudo, se deja llevar, aunque siempre aprovecha al máximo el camino que recorre.
En sus sueños de niña ella podía hacer todo lo que le gusta: leer, escribir, decorar su casa, cantar, viajar, pero en la vida real parece que los días son mucho más cortos que en los sueños y con los niños, el trabajo y las actividades cotidianas no da tiempo de hacer casi nada. Afortunadamente se puede seguir soñando toda la vida y seguir haciendo cosas mientras se duerme…

6 comentarios:

Claudia Canifru dijo...

Me quedé con gusto a poco, porque el relato está interesante pero muy muy corto. Me quedé con ganas de leer más.

friaciudadenllamas dijo...

aquí hay varias ideas interesantes que hubiera sido deseable se desarrollaran con más extensión, pero en el balance general es un buen relato.
cuidado con caer en los clichés y los lugares comunes; hay en el aire palabras y expresiones tan manoseadas a lo largo de los siglos, que han perdido casi todo valor literario (mar, brisa, sueños).
los mejores pasajes del texto son aquéllos en que el narrador recurre a un tono desencantado y escéptico ("Al final se trata sólo de un cambio de colores, azul por verde, rojo o marrón dependiendo de la estación").
por último, muy bueno el juego semántico de las dos líneas finales.

Tito M.

Afumhue dijo...

Lo dijo Tito, totalmente de acuerdo.

Ainhoa Noruega dijo...

A mí me ha gustado, Ainhoa!

Ainhoa dijo...

Gracias por los comentarios. A mí también me pareció corto y me habría gustado ahondar en el tono desencantado, pero tampoco quería que resultara muy deprimente, quería dejar algo de esperanza.

M dijo...

Ainhoa: Tu relato me gustó muchísimo! se me hizo corto, hay muchas ideas buenísimas en las que, personalmente, me habría gustado que hubieras ahondado más. No tengo nada que decir (en forma de corrección) acerca de tu relato, excepto, como ya dijeron, que me sabió a poco. Muy bueno!