domingo, 21 de febrero de 2010

Ella y su mar

inmenso
Parada frente al horizonte, deja que sus ojos se pierdan en la inmensidad del agua, respira ondo, y se da un momento para sentir el viento y el sol pegándole en la cara. Recibe toda esa energía que trae consigo la belleza de las olas, y se siente la más afortunada del mundo, porque en ese momento, lo es.

Desde que recuerda le gustaron las cosas sencillas.

Quizá su familia, sobre todo su mamá, le enseñó a disfrutar de lo simple.

Quizá también le ayudó el estilo de su colegio, cálido, solidario, y católico por cierto: "Amar es servir" decían las monjas, y ella obediente, comprendió lo que más pudo al punto de sentirse muchas veces culpable cuando se siente desvíada del lema.

Quizá también le ayudó haber rozado, por sircunstancias específicas, el lujo y la grandiosidad materiales para saciar la curiosidad tan legítima que nace frente a lo que no se conoce y no se posee, y finalmente darse cuenta que no llenan el corazón.

Se despidió del paisaje y bajó el cerro tirada por su perro y de la mano de su niño, se siente feliz de sus descubrimientos mentales. Ojalá tuviera la facilidad de expresar sus ideas cuando en una conversación llega la hora de sacar a relucir lo de cada cual. Le cuesta, últimamente ha notado que es callada, que cuando no está en confianza prefiere guardar silencio. Piensa que hay personas que hablan muchas tonteras y no sienten vergüenza de hacerlo, tal vez ni siquiera se dan cuenta. ¡Qué fácil sería su vida sin tanto cuestionamiento! sin tanta preocupación por el reconocimiento popular.

Seguramente sus propios pensamientos desvariados la hacen ser una mamá relajada y suave, una mujer discreta.
Una de sus pocas certezas es que el día continúa.

7 comentarios:

Claudia Canifru dijo...

"para saciar la curiosidad tan legítima que nace frente a lo que no se conoce y no se posee, y finalmente darse cuenta que no llenan el corazón": me gustó mucho esta frase. Y la sensación de cuando una está frente al mar.

Supongo que eres chilena, por lo que leí.

Katty dijo...

Es un relato super sencillo pero que dice bastante de tu mundo interno y la foto que pusiste da toda la sensación de paz.

Afumhue dijo...

Sin ánimos de ofender, pero si de aportar: ojo con la redacción. Tienes ciertos problemas de concordancia con los tiempos verbales. Hay que tener mucho cuidado con la concordancia: "Se despidió del paisaje y bajó el cerro tirada por su perro y de la mano de su niño, se siente feliz de sus descubrimientos mentales." Yo me atrevo a decirte que no es posible usar estos tiempos verbales, al menos en una misma oración. Tienes un par de cosas con las que trabajar... pero veremos muchas cosas interesantes en este taller y espero que esas cosas puedan ayudarlos a todos para pulir sus dotes narrativas, mas que mal los grandes cuentistas tampoco han nacido sabiendo :D todos podemos mejorar si tomamos en cuenta las acotaciones de los que nos quieren ayudar a mejorar, no? saludos!

friaciudadenllamas dijo...

a nivel textual, es un relato bien urdido; sin embargo, hay horrores gramaticales inadmisibles ("ondo", por ejemplo).
en cuanto al texto en sí, se trata de un relato poetizado que, más que una historia, es un fluir de sentimientos, emociones y otros fenómenos de la interioridad del personaje. esto no tendría nada de malo si hubiera menos preocupación por la sutileza y no se cayera en los clichés y los lugares comunes. nada es menos poético que, precisamente, aquellas palabras que siempre han sido tachadas de "poéticas" (horizonte, mar, inmensidad, belleza, paisaje).
la literatura, y sobre todo la poesía, es una mentira que entraña una verdad. tomando eso en consideración, el único fragmento que me gustó (y mucho) y que me pareció honesto (y amargo, cómo si no) es el siguiente: "Una de sus pocas certezas es que el día continúa". Ahí sí que hay filo. Ése es el camino.

Nina Giordano dijo...

En el primer párrafo lograste transportarme a tu escenario, hace mucho no me sucedía =)

Ainhoa Noruega dijo...

Yo coincido con Nina en que has logrado trasnportarme al escenario en el primer párrafo, me ha encantado, me he imagino frente al mar, sintiendo el viento y el sol de frente.
Enhorabuena :)

M dijo...

MACO: me costó un poco entender el texto. Lo tuve que leer varias veces y aún así no estoy segura de si entendí realmente lo que quisiste decir. Sin embargo aquí y allá dejas detalles de ti, pero escondidos en oraciones a las que quizás les faltó una coma.

Las partes que más me gustaron fue donde dice que bajó el cerro tirada por su perro y de la mano de su hijo, y la última línea, "una de sus pocas certezas es que el día continúa".

:)