Era la primera fiesta a la que me invitaban desde que empece mi pasantía de verano en aquella multinacional reconocida. Yo tenia 18 años y me sentía grande, importante, casi toda una ejecutiva, excepto que todavía me faltaban tres años para graduarme y era todavía en gran parte dependiente de mis padres.
La fiesta la había organizado mi cuasi jefe. Un argentino muy divertido con el cual coqueteaba inocentemente durante horas de oficina. El argentino era guapo pero no me interesaba. Ya había puesto los ojos en Juan, un chico de mi edad que me gusto desde que lo conocí cuando nos presentaron. Juan también estaba haciendo una pasantía ese verano. Yo tenía a Juan en la mira como prospecto de amor de verano y ya nos habíamos besado entre copas - sin compromiso, por supuesto. Juan estaba conmigo en la fiesta solo como "amigo"
El argentino había puesto unos cuantos chorizos en la barbacoa. Estábamos en la terraza y una leve brisa nos traía el olor de la carne. Juan y yo conversábamos con otros chicos de nuestra edad que trabajaban con nosotros. El vino tinto había empezado a correr por mis venas y yo empezaba a tener una exquisita sensación de levedad. El timbre sonó y un hombre maduro entro, le dio un abrazo al argentino y le entrego una copa de vino. El argentino y el recién llegado se acercaron a nosotros.
- Les presento a Tomas, gerente de mercadeo. Dijo el argentino
Extendí mi mano y con una sonrisa me presente al gerente. El, apretó mi mano un poco mas largo de lo normal y me pregunto que estudiaba. Empezamos a conversar en grupo y poco a poco nos fuimos quedando solos. Al principio hablamos sobre el campo profesional: lo que el hacia, lo que yo quería hacer con mi carrera, y cosas por el estilo. Después de unas tantas copas lo profesional quedo atrás y conversábamos sobre lo delicioso que era bailar. Me pidió que bailáramos y así lo hicimos por casi el resto de la noche. Juan nos interrumpió y me dijo que se iba. Me sentí apenada por haberlo dejado solo todo ese tiempo así que me despedí de Tomas y me fui con Juan.
Al día siguiente me encontré con Juan y su amigo en un festival de Jazz. Mientras escuchábamos una de las bandas de Jazz, el amigo de Juan recibió una llamada en su celular. Hablo un par de minutos y luego se dirigió a nosotros:
-Era mi amigo que se va a encontrar con nosotros. Viene para acá en un par de minutos.
Unos minutos después, llego, nada mas y nada menos, que Tomas. Me sonroje al verle y me sentí un poco incomoda estando con el y Juan en el mismo sitio. Lo salude de beso en la mejilla. Nos tomamos unas cervezas y al final de la noche Tomas se brindo a llevarme a casa, con la excusa de que mi apartamento estaba en camino al suyo. Me fui con Tomas y cuando llegamos a su auto, un Audi TT del año, vi que tenía mi chaqueta, la que había olvidado en la casa del argentino la noche anterior.
- La dejaste en la fiesta anoche y quería asegurarme de que la tuvieras de vuelta…y también quería asegurarme de que te volvería a ver. Me gustas, y me gustaría invitarte a comer mañana.
- Me encantaría.
Fuimos a comer y a bailar varias veces. Tomas me llevaba a sitios elegantes, ordenaba vinos exquisitos y champaña con cada cena. Siempre hablaba de los negocios que estaba a punto de cerrar, de los países que visitaba en sus viajes de negocios, de los sitios a donde me quería llevar. Con el me sentía como una mujer sofisticada, madura y sensual. Cada vez que nos tocábamos sentía corriente en todo el cuerpo. Hacíamos el amor todo el tiempo y en todas partes. Nunca pensé que fuese posible explotar en éxtasis una y otra vez en una sola ocasión, pero así lo fue con Tomas. Nunca hablamos del estatús de nuestra relación y yo seguía saliendo con Juan de vez en cuando pese a que me la pasaba contando los minutos hasta el próximo encuentro con Tomas.
Era el ultimo día de nuestra pasantía. Tuvimos una fiesta de despedida en el trabajo. Mientras comíamos pastel, Juan me tomo de la mano y me guío a una oficina vacía. En aquella oficina me dijo que me amaba y que quería que fuera su novia aunque viviéramos en diferentes ciudades. Lo vi tan frágil y sincero y aunque mi voz interna me decía que fuera honesta, no podía soportar la idea de verlo decepcionado, así que mentí y le dije que si. Juan me invito a cenar a un restaurante elegante esa noche para celebrar.
Mientras caminábamos a nuestra mesa me quede pálida al ver que en la mesa de al lado estaba Tomas con otra mujer. Me quería morir. Le invente una excusa a Juan, y le dije que no me sentía bien y que me tenia que ir. Juan intento convencerme de que me llevaba a casa y yo me negué. Mientras caminaba hacia la puerta, la mirada de Tomas encontró la mía. Salí rápido del lugar y caminaba llena de ira y vergüenza al mismo tiempo. Me lo merecía. Debí haber sido honesta con Juan. si lo hubiera sido, no hubiera visto a Tomas con otra. No me sentiría culpable y engañada a la vez.
A la media noche tocaron en mi puerta. Abrí medio dormida y me sorprendí al ver a Tomas.
-Quiero pedirte disculpas.
-¿A que te refieres?
- Te mentí. Soy casado, y nunca te lo dije.
Agarro mi mano en la noche oscura y me beso.
- Te amo. Ya no siento nada por mi esposa. Quiero estar contigo. No me importa lo que cueste.
Lo mire con tristeza y le dije:
- Yo también te mentí. Estoy saliendo con Juan y la verdad no estoy lista para una relación con alguien tan mayor. Gracias por mostrarme aquel mundo clamoroso, pero lo nuestro, no puede ser. Todavía soy muy joven e inmadura aunque estuve jugando a mujer por un rato contigo, nunca podré ser quien soy. Mas no me arrepiento de los momentos contigo y espero algún día volver a sentir sensaciones tan intensas con alguien mas. Adiós Tomas.
Lentamente sentí mi mano escabullirse de la suya en la oscuridad y deje atrás aquella sensación correntosa que había sentido durante el verano. Cerré la puerta tras de mi y me dirigí hacia el teléfono. Levante el auricular y le marque a Juan.
- Àlo.
- Hola Juan. Es Ana. Quiero decirte que todo este tiempo he estado saliendo con otro hombre. No quiero ser tu novia. Perdóname y suerte en tu vida.
Colgué el teléfono mientras una lagrima se escurría por mi mejilla, y en ese momento me di cuenta, que ya no era una niña.
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lunes, 19 de julio de 2010
lunes, 28 de junio de 2010
El primer beso
Increíble que después de tantos años todavía siga allí. Recuerdo mucho el día en que Felipe, mi primer "novio," tallo aquel corazón. En esa época yo tenía 11 años y era la única niña que se pasaba jugando fútbol con los niños del barrio. A esa edad ya empezaban las niñas del barrio a fijarse en los niños y por medio de juegos, de risas, y de coquetería inocente, muchas recibieron su primer beso. Yo creía, en esa época, que nadie se fijaría en mi y que nunca besaría a nadie. Pero estaba equivocada.
Felipe llego al barrio en épocas de navidad de ese año. David, su primo, me lo presentó en una tarde calurosa mientras jugábamos fútbol a la vuelta de la esquina de la casa de la abuela. Felipe me miraba y me miraba, pero no decía nada. Después de tres días de escondite, partidos de fútbol, lleva y carreras en bicicleta, Felipe me pregunto que si quería ser su novia.
¿Felipe quería que yo fuera su novia? ¿yo? Se me hacía muy extraño que aquel chico se hubiese fijado en mi. No podía entender por que quería que yo fuera su novia. Felipe era uno de los chicos más guapos del grupo y era un año mayor que yo. ¿por que habiendo tantas otras chicas bonitas en el barrio, me había preguntado a mi?
Le dije que si, y en ese momento Felipe talló el corazón con nuestros nombres en el. Me agarro de la mano y me dijo:
- Ahora me tienes que dar un beso.
-¿Un beso? pe..pero no es muy rápido, le conteste
- Pero si no me das un beso, entonces no somos novios
- bueno, te doy un beso en la mejilla.
- NO. Tiene que ser en la boca…
Mi corazón latía a millón. Nunca le había dado un beso a nadie. ¿Que tal que el lo detestara? ¿Que se arrepintiera de haberme pedido que fuera su novia? Pero un beso no podía ser tan difícil. En ese momento, recordé las decenas de escenas de novela que había visto de reojo, mientras pretendía jugar cuando la abuela sollozaba, hipnotizada, en frente de la pantalla del televisor. Me acerque a el, cerré los ojos, y sentí sus labios húmedos y suaves sobre los míos. Sentía como si miles de mariposas pequeñas batieran sus alas dentro de mi estomago. Abrí un poco la boca y sentí su lengua intentar colarse dentro de la mía. Me sorprendió aquel intento y cerré la boca bruscamente mientras su lengua todavía estaba en la mía. Felipe emitió un pequeño gemido de dolor y con eso el beso termino abruptamente. Lo mire, sonrojada, le pedí disculpas, y salí corriendo.
Al día siguiente Felipe vino a buscarme a casa. Mi abuela le dijo que yo y mis primos estábamos en la piscina del club. Mientras estaba en la piscina lo vi llegar, pero el no me vio. Me escondí el resto de la tarde, pues me moría de la pena de verlo o besarlo otra vez. Después de una horas vi que se fue con la cabeza baja. Fue la ultima vez que vi a Felipe. Durante el resto de las vacaciones de Navidad me la pase escondiendome de el.
La visita de Felipe a su primo llego a su fin y el se fue igual de rápido e inesperado que aquel beso. Y al igual que aquel corazón tallado en esa piedra, Felipe y su beso quedaron marcados para siempre en mi corazón, como una bella memoria de mi niñez y el primero de muchos besos por venir.
Felipe llego al barrio en épocas de navidad de ese año. David, su primo, me lo presentó en una tarde calurosa mientras jugábamos fútbol a la vuelta de la esquina de la casa de la abuela. Felipe me miraba y me miraba, pero no decía nada. Después de tres días de escondite, partidos de fútbol, lleva y carreras en bicicleta, Felipe me pregunto que si quería ser su novia.
¿Felipe quería que yo fuera su novia? ¿yo? Se me hacía muy extraño que aquel chico se hubiese fijado en mi. No podía entender por que quería que yo fuera su novia. Felipe era uno de los chicos más guapos del grupo y era un año mayor que yo. ¿por que habiendo tantas otras chicas bonitas en el barrio, me había preguntado a mi?
Le dije que si, y en ese momento Felipe talló el corazón con nuestros nombres en el. Me agarro de la mano y me dijo:
- Ahora me tienes que dar un beso.
-¿Un beso? pe..pero no es muy rápido, le conteste
- Pero si no me das un beso, entonces no somos novios
- bueno, te doy un beso en la mejilla.
- NO. Tiene que ser en la boca…
Mi corazón latía a millón. Nunca le había dado un beso a nadie. ¿Que tal que el lo detestara? ¿Que se arrepintiera de haberme pedido que fuera su novia? Pero un beso no podía ser tan difícil. En ese momento, recordé las decenas de escenas de novela que había visto de reojo, mientras pretendía jugar cuando la abuela sollozaba, hipnotizada, en frente de la pantalla del televisor. Me acerque a el, cerré los ojos, y sentí sus labios húmedos y suaves sobre los míos. Sentía como si miles de mariposas pequeñas batieran sus alas dentro de mi estomago. Abrí un poco la boca y sentí su lengua intentar colarse dentro de la mía. Me sorprendió aquel intento y cerré la boca bruscamente mientras su lengua todavía estaba en la mía. Felipe emitió un pequeño gemido de dolor y con eso el beso termino abruptamente. Lo mire, sonrojada, le pedí disculpas, y salí corriendo.
Al día siguiente Felipe vino a buscarme a casa. Mi abuela le dijo que yo y mis primos estábamos en la piscina del club. Mientras estaba en la piscina lo vi llegar, pero el no me vio. Me escondí el resto de la tarde, pues me moría de la pena de verlo o besarlo otra vez. Después de una horas vi que se fue con la cabeza baja. Fue la ultima vez que vi a Felipe. Durante el resto de las vacaciones de Navidad me la pase escondiendome de el.
La visita de Felipe a su primo llego a su fin y el se fue igual de rápido e inesperado que aquel beso. Y al igual que aquel corazón tallado en esa piedra, Felipe y su beso quedaron marcados para siempre en mi corazón, como una bella memoria de mi niñez y el primero de muchos besos por venir.
lunes, 7 de junio de 2010
La entrevista
Antes de la tarea me gustaría disculparme con los miembros del grupo por mi ausencia. Gracias por la oportunidad de continuar en el taller pese a mi falta de comunicación.
_____________________________________________________________________________
- Señor Gino Gómez, siga a mi oficina por favor
- Si como no
-Tome asiento.
- Gracias.
-¿Quiere un café?
-Si por favor
¿Como carajos termine aquí? La segunda ronda de entrevistas para un trabajo de ingeniero de proyectos. Odio las entrevistas. Todo se decide en los primeros cinco minutos. Le caíste bien al que entrevista si o no, punto final. El resto es relleno, al entrevistador le importa cinco centavos la experiencia que tengas, o si respondes bien a las preguntas. He tenido mucha suerte en las que he tenido hasta ahora. En una, la entrevistadora estaba enamorada de un amigo mío y la mitad de la entrevista se nos fue en hablar de èl y voilà, me dieron el trabajo. Quien sabe como me ira en esta. No me prepare mucho. La verdad no es mi trabajo ideal, pero la lucha por ganar mas y la necesidad de un cambio a mi monótono trabajo de hoy hacen que valga la pena el intento.
La verdad nunca me imagine que un día estaría trabajando para una compañía que vende motores. Puede sonar como un sueño para muchos hombres en mi campo, pero para mi no lo es. Cuando decidí estudiar ingeniería lo tenía todo muy claro, iba a usar mi beca para una carrera práctica, con la cual podría conseguir un trabajo bien pago, ahorrar unos años, y luego abandonar la vida de ingeniería para convertirme en un artista de tiempo completo. Ya hace cinco años de eso y en este momento no estoy tan seguro que mi plan se realice algún día. Todo hacía tanto sentido en ese momento. Pero ahora me doy cuenta de que al posponer mi plan, minimice la posibilidad de ejecutarlo. El puto miedo. El miedo de no realizarme como artista, el miedo a la critica, el miedo al encontrarme con que quizá mi sueño de ser artista era solo eso, un sueño. Ahora con un hijo y con una esposa que, aunque no lo diga explícitamente, quiere no trabajar y quedarse en casa con el pequeño, veo mas y mas lejana la oportunidad de realizar ese sueño. ¿me estaré defraudando a mi mismo? Bah, Parezco idiota pensando en estas cosas. La verdad es que estoy feliz como estoy. Además, cuantos tipos no querrían estar donde estoy. Buen trabajo, casado con una mujer maravillosa un hijo grande y saludable. Quizá no sea artista de tiempo completo, quizá nunca lo llegue a ser, pero vivo la vida día a día y bueno, quien quita que me gane la lotería algún día y hay si me pueda dedicar a artista…viajar por el mundo con mi familia, pintar, escribir…no mas corbatas, no mas madrugar a trabajar, ¡no más entrevistas de trabajo!…mientras tanto, seguiré de artista en los ratos libres, disfrutando de las vacaciones de empleado con mi mujer y mi hijo y trabajando para vivir, pero eso si, nunca viviendo para trabajar…
- Aquí está su café. ¿Azúcar?
- No, gracias. Lo prefiero negro. Que bonita pintura tiene detrás de su escritorio.
- Gracias, la pinte yo.
- No me diga, sabe algo, yo también pinto en mi tiempo libre...
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- Señor Gino Gómez, siga a mi oficina por favor
- Si como no
-Tome asiento.
- Gracias.
-¿Quiere un café?
-Si por favor
¿Como carajos termine aquí? La segunda ronda de entrevistas para un trabajo de ingeniero de proyectos. Odio las entrevistas. Todo se decide en los primeros cinco minutos. Le caíste bien al que entrevista si o no, punto final. El resto es relleno, al entrevistador le importa cinco centavos la experiencia que tengas, o si respondes bien a las preguntas. He tenido mucha suerte en las que he tenido hasta ahora. En una, la entrevistadora estaba enamorada de un amigo mío y la mitad de la entrevista se nos fue en hablar de èl y voilà, me dieron el trabajo. Quien sabe como me ira en esta. No me prepare mucho. La verdad no es mi trabajo ideal, pero la lucha por ganar mas y la necesidad de un cambio a mi monótono trabajo de hoy hacen que valga la pena el intento.
La verdad nunca me imagine que un día estaría trabajando para una compañía que vende motores. Puede sonar como un sueño para muchos hombres en mi campo, pero para mi no lo es. Cuando decidí estudiar ingeniería lo tenía todo muy claro, iba a usar mi beca para una carrera práctica, con la cual podría conseguir un trabajo bien pago, ahorrar unos años, y luego abandonar la vida de ingeniería para convertirme en un artista de tiempo completo. Ya hace cinco años de eso y en este momento no estoy tan seguro que mi plan se realice algún día. Todo hacía tanto sentido en ese momento. Pero ahora me doy cuenta de que al posponer mi plan, minimice la posibilidad de ejecutarlo. El puto miedo. El miedo de no realizarme como artista, el miedo a la critica, el miedo al encontrarme con que quizá mi sueño de ser artista era solo eso, un sueño. Ahora con un hijo y con una esposa que, aunque no lo diga explícitamente, quiere no trabajar y quedarse en casa con el pequeño, veo mas y mas lejana la oportunidad de realizar ese sueño. ¿me estaré defraudando a mi mismo? Bah, Parezco idiota pensando en estas cosas. La verdad es que estoy feliz como estoy. Además, cuantos tipos no querrían estar donde estoy. Buen trabajo, casado con una mujer maravillosa un hijo grande y saludable. Quizá no sea artista de tiempo completo, quizá nunca lo llegue a ser, pero vivo la vida día a día y bueno, quien quita que me gane la lotería algún día y hay si me pueda dedicar a artista…viajar por el mundo con mi familia, pintar, escribir…no mas corbatas, no mas madrugar a trabajar, ¡no más entrevistas de trabajo!…mientras tanto, seguiré de artista en los ratos libres, disfrutando de las vacaciones de empleado con mi mujer y mi hijo y trabajando para vivir, pero eso si, nunca viviendo para trabajar…
- Aquí está su café. ¿Azúcar?
- No, gracias. Lo prefiero negro. Que bonita pintura tiene detrás de su escritorio.
- Gracias, la pinte yo.
- No me diga, sabe algo, yo también pinto en mi tiempo libre...
domingo, 21 de febrero de 2010
Så flink du er til å snakke norsk!
-Så flink du er til å snake norsk! (Que bien que hablas noruego) Dice la matrona en la sala de parto.
-Takk, jeg har vært på kurs og snakker mye på job, det er kanskje derfor (Gracias, he estado en curso de Noruego y hablo mucho en el trabajo, es quiza por eso) Dice Yiyo, mientras sonrie cordialmente entre contracciones.
Esta se a convertido en su reaccion automatica cada vez que alguien a quien conoze por primera vez y a veces alguien ya conocido decide hacer el comentario. Pasa tan a menudo que Yiyo tiene que cuidarse de dejar que la persona termine de hablar antes de que su respuesta le salga automaticamente. Al principio se sentia un poco alagada y medio apenada, pero despues de tres anos de lo mismo, la frase paso de alago a casi ofensa. Cada vez que esto pasa se pregunta a si misma cuando sera el dia que van a parar de decirme lo mismo. ¿Sera que lo dicen por que les parece extraño mi acento y por que no me entienden nada? ¿Llegara el dia en el que pueda tener una conversacion normal en Noruego, menos el cometario? Ella sabe que la gente lo dice con buenas intenciones, pero a ella le parece que quiza esto es una señal de que su Noruego no ha mejorado mucho desde que llego a este pais.
Y es que Yiyo nunca se imagino que estaria hablando noruego sin o con comentario. Fue en su antepenultimo semestre de primavera del 2004 en el que su amiga Nora la convencio de que se fuese con ella a estudiar el siguiente semestre en Paris.
Yiyo todavia recuerda las palabras de Nora como si hubiese sido tan solo ayer:
“Por Fa, ven conmigo. Sera muy divertido. Ademas tu ya no te tienes que preocupar de buscar trabajo el proximo semestre, ya tienes la oferta en mano para trabajar en nueva york el proximo ano. Tomalo como un regalo de ti a ti por haber conseguido ese trabajo, sera un…un…un adelanto. Pides un prestamo estudiantil y lo pagas poco a poco cuando empiezes a trabajar. Imaginate, !Paris! ”
Tres meses despues, endeudada pero feliz, yiyo estaba en un avion rumbo a Paris. Todo salio mejor de lo que se lo imaginaba. El programa de estudio incluia visitas a museos y varios paseos a areas de interes cerca de Paris. Las clases para las cuales tenian que estar presentes eran de Lunes a Miercoles y el resto eran por internet, lo que en otras palabras, queria decir fines de semana de cuatro dias. Para Yiyo, era como un sueno hecho realidad. Podia pintar, escribir, pasear, salir a rumbear, descansar, en fin vacaciones mientras recibia creditos universitarios. Y aunque cada dos o tres semanas tenian que estudiar, despues de haber aguantado el curriculo de ingenieria con sus equaciones diferenciales y calculos por cuatro anos, aquellas seciones de estudio eran pan comido.
Una de las tantas noches de faena, conocio al vikingo. Ella, Nora y unos cuantos de sus companeros de clase estaban en Barrio Latino. Al final de la noche con unas cuantas copas encima Yiyo lo vio por primera vez. – !Que tipaso! penso, mientras bajaba las escaleras sin quitarle la mirada. Aquel hombre la miraba tambien. Era como si el resto del mundo se hubiese desaparecido y solo estuviera los dos, alli, en la noche parisiana, mirandose entre las masas de jovenes medio embriagados que salian buscando a donde terminar la noche. Fueron cinco segundos en los que, despues de 22 anos de no serlo, Yiyo se convirtio en una firme creyente del “amor a primera vista.”
Fue imposible ignorar todas las coincidencias. Coincidencia quiza que hubieran estado en el mismo sitio, el mismo dia, y que se hubieran visto. Pero esto era mas que coincidencia, era destinado a ser. El vivia en Bruselas y estaba alli solo por el fin de semana visitando unos amigos. ¿Que tal que hubieran decidido hacer la visita otro dia? Cuando se perdieron de vista a la salida del local se volvieron a encontrar comiendo kebab en el mismo sitio al mismo momento ¿Que tal que no hubieran tenido hambre, o que hubieran decidido ir a otro lugar? (especialmete considerando que hay cantidad de sitios de kebab en esa area de Paris) El era noruego y habia estado en Colombia, pais natal de yiyo ¿Que tantos noruegos han visitado Colombia? (no muchos, considerando que tiene fama de peligroso en los ojos de los noruegos) El tenia planeado ir de vacaciones a Miami para Navidad. Yiyo volvia a casa, cerca de Miami, para Navidad.
Desde esa noche pasaron todos lo fines de semana juntos hasta el retorno de Yiyo a Miami. Al dia siguiente de Yiyo volver a casa, se encontraron otra vez, en Miami. Yiyo actuo como guia turistica para el vikingo y su amigo. Fueron a la playa, de compras, de rumba. Todo tiempo estuvieron juntos. Navidad la celebraron con ella y su familia. El vikingo se llevo bien con todos durante la celebracion y la pasaron fenomenal. En ese momento, yiyo supo que el viaje a paris, definitivamente le iba a cambiar la vida.
Todo se dio tan natural, tan facil. El vikingo volvio a Bruselas pero siguieron en contacto. Se visitaban cada vez que podian y la llama entre los dos se mantenia pese a la distancia. Yiyo se graduo, el vikingo le propuso matrimonio y solo seis meses despues de haberlo visto en las escaleras de Barrio Latino, se caso con el y se mudaron juntos a Nueva York.
Y eso hace cuatro años. Cuatro años llenos de viajes, de distancias, de mudanzas, de luchas con oficinas de imigracion, de choques culturales pero mas importante cuatros anos llenos de alegria, de sonrisas y de amor.
- Jeg ser hodet! (Veo la cabeza) En til…En til…puste…(Una vez mas, Una vez mas, respira) – de un momento a otro, Yiyo lo ve, no lo puede creer, es madre. – Gratulere Yiyo, det er en nydelig Gutt. Mitt skift er over men snart kommer jordmoren som tar over (Felicitaciones Yiyo, es un niño precioso. Mi dia de trabajo se ha terminado, pero pronto viene otra matrona que sigue de turno) – La matrona le sonrie con ternura, le pasa al nino a sus brazos y se marcha de la habitacion.
Yiyo y el Vikingo miran y miran al pequeno. Todavia parece mentiras. Son padres y saben que de ahora en adelante todo va a cambiar. El vikingo le besa la frente a yiyo y le dice que la ama. En ese instante tocan la puerta y entra la matrona de turno.
– Hei, Jeg heter Kari. Hvordan føler du deg? (Hola, me llamo Kari. Como te sientes?)
- Litt trøtt men kjempe glad (Un poco cansada pero muy feliz)
- Men, due er jo ikke norsk, hvor er du fra? (pero tu no eres noruega, de donde eres?)
- Colombia
- Ja. Ah, men så flink du er til å snakke norsk! (Ah, pero ¡que bien que hablas noruego!)
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NOTA: usualmente no escribo en español en este computador (Macbook) y el teclado esta en ingles, asi que por ahora no tengo la menor idea de como ponerle tildes a las vocales. Hoy encontre como escribir la ñ y eso fue casi un milagro. Les pido paciencia con la ortografia mientras decifro el teclado y tambien despues de que lo decifre pues hace años que no escribo en español (me mude a USA a los 12 años)
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